Agua y Arena
Los juegos de arena y agua favorecen la exploración sensorial, la creatividad y la interacción entre niños. Al manipular, verter, moldear, trasvasar o construir, desarrollan la coordinación motriz, la concentración y la comprensión de relaciones causa-efecto, a la vez que aprenden a compartir, colaborar y respetar el juego de los demás.
Tanto la arena como el agua generan momentos de descubrimiento, cooperación y comunicación. Son elementos sencillos pero ricos en posibilidades, capaces de transformar el área de juegos en un espacio de experimentación libre, creativa y compartida.






